CASA CONSISTORIAL

 

 

 El actual Ayuntamiento se ubica en el edificio que se construyera entre 1620 y 1631 para Casa de Comedias, función que mantuvo hasta 1680, año en el que el cabildo se comprometió a no realizar representaciones teatrales en las ciudad por recomendación de la  monja Trinitaria Sor Lucia Pérez de Yáñez, para quién "el destierro de las comedias y representaciones ilícitas y la celebración anual del día y fiesta de la octava de la Purísima Concepción" serían medidas más que aconsejables para librar a la población de la terrible peste. Las consecuencias de la peste de 1680, seis mil victimas, según las actas capitulares,  (1) y la dedicada situación económica y social por la que atravesaba Andújar desde ese momento fueron razones más que suficientes para que las representaciones teatrales se dejaran de realizar. A partir de este momento, este edificio se emplearía para otros menesteres, fundamentalmente para alojamiento de tropas y con ello se propiciaría  su deterioro.  

  Tres piso conforma su bella fachada: en el primero un pórtico y en el segundo y  tercero una galería a modo de mirador para las representaciones teatrales o festejos de cualquier tipo.  Se remata el edificio con una airosa balaustrada, articulada  con pilares  rematados con pináculos,  que se hacen coincidir con las columnas del pórtico.  Esta fachada presenta una clara orientación italianizante y se puede ubicar plásticamente dentro del  manierismo más clasicista, aunque por su cronología se encuentre ya en la frontera con el barroco. Desde su construcción se convirtió en el edificio más emblemático de la arquitectura civil local.  En 1668, Lorenzo de Magalotti,  narrador que acompañaba a Cosme III de Médicis en su viaje por España y Portugal,  lo destaca por encima de todos los demás edificios cuando afirma: "Pero la casa más importante de la ciudad es un edificio de tres órdenes de galerías y con las columnas de piedra,  que en las dos partes superiores son dobles en cada arco"

   El terremoto de Lisboa de 1755 afectaría la estructura del edificio, quedando éste en un estado lamentable y no operativo para su antigua función, tal como  reconocía el corregidor de la ciudad, don Manuel Francisco de Irivarri,   en 1778. A partir de 1787  los capitulares expresaron su intención de trasladarse a  la antigua Casa de Comedias, por el mal estado en el que se encontraba la casa consistorial de la plaza de Santa María. En la sesión municipal del 22 de mayo de ese mismo año, se leía la autorización para reparar la Casa de Comedias, cuyo coste se elevaba a 121.600 reales de vellón, cantidad que se superó con creces por no haberse presupuestado correctamente los gastos. El autor del proyecto de remodelación fue  Juan de Mata Martínez, natural de Andújar y profesor de arquitectura, aunque su proyecto sería  retocado en la Real Academia de San Fernando por Manuel Martín Rodríguez, sobrino del arquitecto  Ventura Rodríguez.  Juan. de Mata Martínez se encargaría también de ejecutar el medio relieve en piedra con las figuras alegóricas de la Justicia y la Paz, que se encuentra sobre el arco del balcón, por lo que cobró  200 ducados

                                 

La remodelación alteró los miradores al empotrarse entre las arcadas nueve y doce  una fachada neoclásica  y una sala contigua, que se concibe como vivienda del corregidor. El nuevo cuerpo central es un rectángulo organizado en dos pisos y rematado por un frontón triangular.  En el primero,  la puerta con arco de medio punto y almohadillado corrido.  Cinco potentes ménsulas soportan el voladizo del balcón del segundo piso.  El vano del balcón,  en  correspondencia con el de la puerta,  de medio punto abocinado y   derrame en las jambas.   Sobre el vano,  un relieve de la Justicia y la Paz, y  flanqueándolo  pilastras pareadas de orden jónico.  El reloj del frontón se añadió en 1920

    En el interior sólo se conserva del edificio primitivo su patio de dos pisos. Los arcos de la planta baja  descansan sobre columnas de orden toscano sobre plinto.  Cada uno de estos arcos se hacen coincidir con dos en   la planta noble, cuyas  columnas carecen de  plinto.  Esta relación se da también en la fachada del edificio y en el atrio del palacio de los Segundos de Cárdenas. Sirve este patio para  distribuir  las distintas dependencias municipales que no se corresponden en nada con la planimetría primitiva. 

  A la izquierda del patio se encuentra una magnífica escalera de "estilo imperio" de finales el siglo XVIII, en la que interviene Santiago de Calatrava y está  decorada con un bello zócalo de azulejos, probablemente de comienzos del siglo XX, que se resuelve en los tradicionales tonos blancos y azules de la cerámica local. El espacio cúbico de la escalera está rematado por una bóveda elíptica sobre pechinas  con linterna y decorado con una inscripción enmarcada que alude a la historia del edificio y  un lienzo de 1780 en el que se representan el escudo de armas de Carlos III;  el de la ciudad,  extremo inferior izquierdo,  y el de  armas de don Manuel Francisco de Yrissarri, corregidor de la ciudad,  en  el extremo inferior derecho.   La magnifica araña de cristal de roca que adorna la estancia fue un regalo que el conde la Quintería realizó en los años en los que estuvo al frente de la alcaldía durante la  dictadura de Primo de Rivera.

           

     Cartela explicativa de la construcción del edificio Detalle de la escalera y lienzo con el escudo de Carlos IV

 

 

  El edificio ha sido sometido a una profunda remodelación entre 1997 y  2000,  recuperando todo el  esplendor de antaño y  añadiéndole un nuevo cuerpo en su parte trasera, caracterizado por la la funcionalidad, la simplicidad de las formas y la continuidad del espacio.

 

(1)A.H.M.A. Acta municipal de 27 de marzo de 1681

Ir a la página: BUSCAR POR NOMBRES                 Ir a la página principal