CONVENTO DE JESÚS MARÍA

 

 El convento  de monjas de Jesús María de la orden de San Francisco de Paula, se encuentra en las proximidades del Cuadro de la Virgen, y da nombre a la calle donde se encuentra.      

 Don Antonio Terrones Robles,  en el siglo XVII,  hace la siguiente referencia sobre él: " El Convento de Monjas de Jesús María,  de la orden de San Francisco de Paula,  fue el primero que el glorioso Santo fundó,  no sólo en España,  sino de toda su religión,  en aquella caridad y humildad  en que las dejó están. Es muy gran Convento,  Templo y Capilla; sus patronos son los caballeros Valenzuela,  y tiene  muchas reliquias  que les dejó el Santo,  sujeto a los religiosos de dicha orden. Dícelo todo mejor que yo el doctísimo Padre Fray Lucas de Montoya,  cronista de la Orden de los Mínimos.  El Convento de nuestras religiosas en esta ciudad de Andújar se fundó en el año 1495,  a 11 de junio,  día de San Bernabé,  con título de Santa Elena,  en el cual Pedro de Lucena Olid y su hija Elena,  entregaron a la Religión las casas de su morada para reedificar Monasterio de Monjas,  en que entraron por primeras fundadoras María de Lucena Olid,  y Francisca de Lucena Olid,  hija y nieta de Pedro y Elena de Lucena.  Señalóse por Vicario al Padre Fray Juan Bosco,  es el mas antiguo Convento  de Monjas de nuestra Orden,  su número es de ordinario de cuarenta y seis a cincuenta.

 La Capilla Mayor es entierro y fundación de los Valenzuela,  familia ilustre en toda la Andalucía,  que desciende del dicho Pedro de Lucena,  tiene reliquias de nuestro Padre,  unos paños menores de lienzo,  y la faja o pretina es de sayal asperísimo,  una calza larga con peal de fieltro blanco. "1

Pedro de Lucena, hijo de Pedro de Lucena y  Elvira Sánchez de Baraja, pertenecía a uno de los linajes más importantes de la ciudad.  Casó con Elvira González Navarro,  fue embajador de los Reyes Católicos en la corte francesa de Carlos VIII y  conoció personalmente a Francisco de Paula, con el que tuvo estrecha amistad, a quién regaló la ermita de Santa Elena y terrenos anexos para que se fundara los PP Mínimos el convento de Nuestra Señora de la Victoria y a su hija Elena cedió los terrenos necesarios para la fundación del convento de Jesús María. Su vinculación con el linaje Olid se remonta al matrimonio que su antepasado  Pedro Gil de Lucena  hizo con doña María Olid en el segundo tercio del siglo XV. 

El convento  muy maltratado durante la Guerra Civil, sufrió una nefasta reconstrucción por Regiones Devastadas.  El 3 de mayo de 1990 la Orden presentó al Ayuntamiento un proyecto de remodelación de la fachada del convento,  para "darle su estado primitivo" por lo que  se empleó el ladrillo visto para conseguir  el  mudejarismo de su  origen. 

Portada del templo

 

Su interés radica en la sobriedad de su proyecto que  hace poca  concesión al ornato para centrarse en lo puramente constructivo.  La austeridad de sus elementos se ve acompañada por la sencillez de los materiales que lo conforman: el ladrillo,  el mampuesto encalado y la rejería.  La puerta conventual,  con arco de medio punto entre pilastras y entablamento sobre el que se encuentra el escudo de la Orden.  Más interés presenta la puerta de la iglesia conventual. Esta puerta  presenta gran similitud con la puerta del palacio renacentista de los Segundos de Cárdenas.  Se diferencia de aquélla por emplear el ladrillo y por su mayor simplicidad.  Su arco de medio punto se encuentra entre pilastras de orden toscano,  que descansan en la línea de imposta a la que resalta.  El entablamento,  de reducidas proporciones,  se caracteriza por tener el friso decorado con azulejo.                                                                                                                                                                  

                         Portada conventual

   La iglesia,  de una sola nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos.  La capilla mayor,  algo más elevada que el resto del templo, se encuentra cubierta con un bello artesonado mudéjar.  Su armadura de limas de moamares,  es de ocho paños o faldones y está decorada con motivos de lazo.  El centro está decorado con una piña de mozárabes dorados.  La solera,  maderos horizontales,  con relieves de cabezas de ángeles,  y las  pechinas o cuadrantes con motivos de lazo.  Alberga la capilla un bello crucificado del siglo XVII,  de estilo barroco,  procedente de la ciudad de Ecija. Cabe destacar también un lienzo  de la primera mitad del siglo XVII, de estilo  tenebrista en el que se representa a San Francisco de Paula,  fundador de la orden.

1 Don Antonio  Terrones Robles,  caballero veinticuatro de Andújar, teniente corregidor entre 1638 y 1640 y  1641-1643, corregidor interino en 1653, fue hombre docto de gran formación, interesado por la historia de la ciudad, que publica en 1657 en la imprenta de Francisco Sánchez la obra:   "Vida, Martitio, Translación y Milagros de San Eufrasio Obispo y Patrón en Andújar".

 

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