ANTIGUO CONVENTO DE LOS CAPUCHINOS

 

  Antiguo convento de los Capuchinos, hoy parroquia de la Divina Pastora, se encuentra entre la corredera de los Capuchinos y la avenida de la plaza de Toros.

Los Padres Capuchinos se establecieron en la ciudad en 1622.  El lugar elegido fue el de la antigua ermita de San Roque,  cedida por D.  Alonso Pérez Serrano,  caballero de la orden de Alcántara ,  que obtuvo el patronazgo de la capilla mayor y cuyos escudos decoran la fachada de la iglesia conventual. 

 

 

Carlos de Torres Laguna en su obra "Andújar cristiana" realiza sobre esta casa conventual la siguiente reseña: "Con fecha 4 de Octubre de 1747,  el Ayuntamiento de Andújar acordó,  entre otras cosas,  celebrar solemnes fiestas en el Convento de Capuchinos por la canonización de los gloriosos santos S. Fidel de Sigmarringa y S. José de Leoniza.  Fue el convento en todo tiempo plantel de santos; en él vivieron Fray Isidoro y el apóstol de Andalucía,  Fray Diego de Cádiz,  hoy beatificado.  Desde los días de la fundación se veneró en el templo edificado,  puesta en el camarín del altar mayor,  la imagen de la Divina Pastora,  traída de Italia".

  El convento de Capuchinos  fue ocupado por las tropas francesas,  sufriendo pérdidas y deterioros de gran consideración tanto su edificio como  el templo.  Tras el regreso de Fernando VII (1814),  la comunidad de frailes capuchinos lo  ocuparon de nuevo.  Con la desamortización, se produce la exclaustración definitiva de los frailes capuchinos. La Junta de Beneficencia de la ciudad solicitó al gobierno el edificio para instalar en él el Asilo de Ancianos y Ancianas, Pobres y la Casa de los Niños Expósitos. Petición que fue tenida a bien por el gobierno de la nación, iniciándose las obras de reparación y acondicionamiento por don Pedro Madueño, con un coste de 4.562 reales. En noviembre de 1842, el ayuntamiento, presidido por el progresista Juan Romeu, aprobó la demolición de la torre de la iglesia por encontrarse en total ruina.     En 1845    el marques del Puente,  don José Maria de Valenzuela y Lassus, reclamaba la propiedad del edificio y de la iglesia al ayuntamiento,  pasando su titularidad al referido noble. En 1879 el edificio fue cedido a los  PP Paules y desde 1967  su templo es parroquia,  bajo la advocación de la Divina Pastora.          

 En el año 2008-09 el templo  ha sufrido una profunda remodelación, eliminando en su fachada elementos  de la  década de los setenta pocos afortunados.  Su interior,  también algo alterado,  es de planta rectangular.  Cuenta con una sola nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos,  articulada en tres tamos con arcos fajones.  Descansa la bóveda en un entablamento dórico sostenido por pilastras, decoradas con molduras internas ondulantes.  En el tramo de los pies,  el coro,  en alto.  Capillas laterales dan al segundo y tercer tramo.  El transepto se individualiza por su   mayor anchura y por contar con el espacio de las capillas.  El crucero cubierto con bóveda semiesférica decorada con el motivo de "creste e vele" y  pintada al fresco,  hasta que se encaló en  los años setenta.  La capilla mayor,  rectangular,  tiene  cubierta plana decorada con casetones,  a igual que los brazos del transepto.  El camarín del siglo XVIII fue  sustituido por una construcción moderna disonante.      

Corredera de Capuchinos a comienzos del siglo XX

 

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