FUENTE BARROCA

 

 

 El Ayuntamiento de Andújar encargó la realización de la misma a don José Gallego,  maestro de obras de la catedral de Jaén,  aunque  su proyecto fue realizado por don Francisco Ortega, maestro pintor de la villa de Madrid.  En el año de 1739 la fuente estaba finalizada y se surtía del pilar de agua que estaba próximo al convento de San Francisco. Tiempo después se agua procederá de un manantial o correntería de la Atalaya. De esta fuente se surtía de agua toda la población de Andújar, pues superaba en calidad a la del río Guadalquivir

 

 

  El emplazamiento original de la fuente fue la plaza del Mercado, donde permaneció, probablemente, hasta finales del siglo XIX,  trasladándose después al  altozano de la Victoria La causa que motivó el cambio de ubicación no está clara, pues la única referencia que tenemos al respecto procede del semanario El Guadalquivir y tan sólo dice: "un alcalde de la ciudad que vivía en el  altozano de la Victoria se la llevó allí" (1)

 

  Siendo alcalde don Rafael Pérez de Vargas,  Conde de la Quintería,  se pensó en la conveniencia de colocarla en un sitio mas céntrico. Se manejaron dos posibles ubicaciones: la Plaza de la Reina Victoria (Pz.  del Mercado) y la Plaza de Santa María.  La decisión recayó en la primera opción y el domingo 4 de Abril de 1926 se inauguró en su  nuevo emplazamiento con un concierto de la banda municipal de Andújar. 

  No fue la medida del gusto de todos e incluso sería criticada desde el periódico madrileño "Informaciones" en un artículo titulado, " En defensa del arte",  donde se calificaba el hecho de atentado.  El conde de la Quintería contestó por escrito al referido periódico,  argumentando: " La fuente se trasladó a la Plaza de la Reina Victoria,  antes plaza de la Constitución,  por ser la principal de esta ciudad,  para que,  ocupando el centro de la misma,  pueda dicha fuente ser expuesta como merece y además estar continuamente custodiada y vigilada,  lo que era difícil conseguir en el lugar que anteriormente ocupaba,  casi en las fueras de la ciudad".  Desde El Guadalquivir,  que defendía la postura de la Corporación,  se afirmaba que el deterioro de la fuente se debía más que al paso del tiempo  al trato que los niños le dieron en su antigua ubicación.     

  Si bien los argumentos que se expresan tienen su lógica,  la razón fundamental por la que se trasladó fue el  deseo de embellecer el centro de la ciudad con motivo del VII Centenario de la aparición de la Virgen de la Cabeza (1227-1927). Después de la Guerra Civil la fuente se ubicó en su actual emplazamiento, plaza del beato Criado, junto a la parroquia de San Miguel.

(1) El Guadalquivir  de fecha 25 de junio de 1925

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